La glucosa es producida por el cuerpo, utilizando los alimentos ingeridos, esencialmente los carbohidratos; de tal forma que la elección de los alimentos a consumir tendrá un impacto considerable en sus niveles de glucosa. Los principales nutrientes en los alimentos son la proteína, la grasa y los carbohidratos, es importante señalar que cada individuo necesita todos estos nutrientes en su dieta, considerando consumir los más sanos dentro de cada categoría.

 

Carbohidratos

Su función es favorecer en el almacenamiento y la obtención de energía, sobre todo al cerebro y al sistema nervioso. Gracias a una enzima llamada amilasa, la molécula del carbohidrato (también llamado hidrato de carbono) se descompone, lo que permite que el cuerpo la utilice como combustible.

 

¿Qué tipos de carbohidratos puede consumir?

 

  • Fibra: Los hidratos de carbono con alto contenido de fibra ayudan a los individuos a evitar comer en exceso, ya que causa que una persona se sienta satisfecha por más tiempo. La mayoría de los alimentos ricos en fibra también tienen un índice glucémico más bajo, lo que significa que se necesita menos alimentos para satisfacer el hambre ya que llevan más tiempo en descomponerse en glucosa durante la digestión. Como resultado, el azúcar en la sangre se eleva lentamente.
  • Frutas y Verduras: Una dieta saludable llena de carbohidratos buenos siempre debe incluir una o dos porciones de frutas frescas y verduras con cada comida, y al menos dos porciones de vegetales de hojas verdes cada día.

 

Ejemplos: Verduras sin almidón como la lechuga, brócoli, espárragos, berenjena y las espinacas. Frutos secos, manzanas, proteínas magras como pechuga de pavo.

 

Carbohidratos poco saludables

Por lo general proporcionan calorías vacías con poco o ningún valor nutricional, un factor que puede conducir a un mayor riesgo de diabetes. Los alimentos procesados a partir del cual se ha eliminado la fibra son ejemplos de carbohidratos malos. Los productos horneados, pan blanco, bocadillos, refrescos de dieta, dulces y pastas todos caen en la categoría de carbohidratos “malos”. Muchos de estos alimentos contienen harinas refinadas, azúcar refinado, conservantes, saborizantes y colorantes artificiales.

 

Ejemplos: Refrescos, pasteles, pan blanco, dulces, chicharrones, alimentos fritos, etc.