La Nefropatía significa que los riñones están dañados y no pueden filtrar la sangre como deberían. El función principal de los riñones es filtrar los desechos y el exceso de agua en la sangre en forma de orina. Los riñones también ayudan a controlar la presión arterial y a producir las hormonas que el cuerpo necesita para mantenerse sano.

Relación de la diabetes con la enfermedad de los riñones

Aunque la mayoría de las personas con diabetes no sufren alteraciones en la función de los riñones, es un hecho conocido que la diabetes es la causa más frecuente de insuficiencia renal. Una de las posibles complicaciones de la diabetes es la enfermedad renal diabética o nefropatía diabética.

El exceso de glucosa en la sangre puede dañar los delicados y pequeños vasos sanguíneos en los riñones que filtran las toxinas de nuestros cuerpos. Como resultado, los riñones no pueden limpiar la sangre de manera adecuada y acumulan materiales de desecho, como agua y sal que pueden permanecer en su sangre.

Todo esto afecta los filtros de los riñones produciendo que después de muchos años de ese trabajo forzado los riñones empiecen a tener fugas y se pierda proteína útil en la orina (microalbuminuria, macroalbuminuria), impidiendo que el órgano realice las funciones específicas ya mencionadas, y derivando en serias consecuencias para el organismo.

¿Cómo puedo saber si tengo la enfermedad de los riñones causada por la diabetes?

La mayoría de las personas con la enfermedad de los riñones causada por la diabetes no tienen síntomas. La única manera de saber si usted tiene esta enfermedad es haciendo pruebas de laboratorio.

Por lo cual, usted debe hacerse las pruebas cada año para ver si tiene problemas en los riñones si:

  • Tiene diabetes tipo 2
  • Ha tenido diabetes tipo 1 por más de 5 años

¿Cómo puedo prevenirla?

Puede prevenir la nefropatía diabética manteniendo la glucosa en la sangre dentro del rango ideal. Los estudios han probado que un estricto control de la glucosa reduce en un tercio el riesgo de microalbuminuria. En las personas que ya tenían microalbuminuria, se redujo a la mitad el riesgo de que avanzara a macroalbuminuria. Otros estudios han indicado que un control estricto puede revertir la microalbuminuria. Además de los exámenes de control y prevención mencionados en el punto anterior es importante que una vez sea detectado una incipiente enfermedad de los riñones resulta imprescindible seguir rigurosamente los  tratamientos para la nefropatía indicados por los especialistas para reducir la expansión del padecimiento en cuestión.