Lamentablemente la piel de las personas que tienen diabetes es más delicada que la del resto de la gente a padecer lesiones e infecciones. Esto ocurre debido al mal funcionamiento de las células de defensa lo que reduce la capacidad del organismo de responder al ataque de hongos y bacterias los cuales se desarrollan por los altos niveles de glucosa. Algunos de estos problemas son trastornos de la piel que cualquier persona puede tener, pero son más comunes en las personas con diabetes.

Entre las lesiones cutáneas más comunes destacan:

Acantosis nigricans: se manifiesta con manchas marrones en el cuello, las axilas y las ingles aunque también puede aparecer en manos, codos y rodillas. Está relacionada con el sobrepeso y es la más frecuente

Ampollas diabéticas: aparecen en el dorso de las manos, dedos, pies y a veces en las piernas o antebrazos. Son indoloras y no suelen causar cicatrices.

Granuloma anular: son erupciones en forma de aro o arco y son más comunes en partes alejadas del tronco como dedo u orejas. “Ocurre a cualquier edad y es más frecuente en mujeres diabéticas”, señala Peláez.

Esclerosis digital: a veces las personas con diabetes tienen la piel apretada, gruesa y cerosa en el revés de las manos. A veces la piel en los dedos de los pies y la frente también se engrosa. Las articulaciones de los dedos se ponen rígidas y no pueden moverse como deberían. En pocas ocasiones, las rodillas, tobillos o codos también se ponen tiesos.

¿Cómo puedo prevenir estas complicaciones?

Para evitar los problemas de la piel debes principalmente controlar correctamente tu diabetes ya que un nivel alto de glucosa en sangre trae como consecuencia una piel reseca y menor capacidad de defensa, asimismo puedes:

  • Usar talco en los puntos de roce de piel con piel, axilas, cuello, ingle
  • Mantener tu piel limpia e hidratada
  • Cúrese las cortadas de forma correcta en inmediata
  • Cuídese mucho los pies, usando zapatos anchos y revisándolos diariamente